Torna el joc de les paraules per anar de voltes amb l’encaix de Catalunya en Espanya: “Germans!: nostre crit retrunya / ben alt, i a la llum del sol: / Visca lliure Catalunya / dintre el Reialme Espanyol!” Final de poema ‘Sacramental’ del Canonge Culell (1890)
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ENTREVISTA DEL PERIÒDIC DINÀSTIC LA VANGUARDIA A FELIP PUIG, secretari general adjunt del partitdo dinàstic Convergència Democràtica de Catalunya
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“El rumbo de CDC es la soberanía y la próxima estación, la confederación”
JORDI BARBETA / NEUS CONTRERAS - Barcelona
EL ORGULLO ESPAÑOL “Lo vivo con total indiferencia; para muchos ser español sólo es una circunstancia”
LA MONARQUÍA “Mejor un Rey neutral que arbitre, que un presidente republicano del PP o del PSOE”
EL ENCAJE “Acepto como reto generacional un vínculo con España limitado a un pacto con la Corona”
LA PERSPECTIVA “Seremos decisivos en España y vamos a recuperar el liderazgo en Catalunya”
EL CATALANISMO “Sigue siendo mayoritario pese a que ERC opte por un president españolista”
Felip Puig acaba de ser nombrado por Artur Mas secretario general adjunto de CDC, dentro de una reorganización más amplia, pensada para abrir nuevos horizontes al partido, al nacionalismo y a Catalunya. Puig confirma el nuevo rumbo soberanista hacia un Estado plurinacional de estructura confederal, sin renunciar, dice, al pactismo y la moderación que han caracterizado siempre a CiU.
Empecemos por la actualidad. ¿Cómo vive su orgullo de ser español?
Con total indiferencia. La españolidad hoy es para muchos catalanes una circunstancia, no un atributo.
Después no se queje si le acusan de radical…
Estoy a años luz de la actual radicalización nacionalista española. El nacionalismo de CDC se ha expresado en los últimos treinta años de una manera tranquila, moderada y, como siempre, pactista.
Pero usted ha condenado la quema de fotos del Rey.
Quemar fotos del Rey hace más grande la bandera española.
¿Entonces quizá su ideal soberanista es limitar el vínculo entre Catalunya y España a un pacto con la Corona?
Como reto generacional, sí. Como estación final, no.
¿Pero usted es monárquico o republicano?
A partir de mis valores republicanos, deseo que el papel de arbitraje y mediación que la monarquía debe desempeñar en el nuevo Estado plurinacional y en un modelo más confederal perviva frente al riesgo de un presidente republicano del PP o del PSOE.
¿Está diciendo que es republicano pero que a Catalunya lo que le conviene es la monarquía?
Sí, sí. España y Catalunya necesitan un árbitro neutral que no tome parte y garantice el respeto a lo plurinacional, como en Bélgica o el Reino Unido.
Confirma pues que CDC se ha desplazado hacia el soberanismo. Pujol no vivía con tanta incomodidad la referencia española.
Pujol tuvo que asumir hipotecas que hoy, afortunadamente, están amortizadas. El catalanismo también tenía como objetivo modernizar España, y eso ya se ha conseguido. No en el ámbito intelectual, pero sí en las estructuras institucionales, sociales, económicas, europeas… Ahora, la nueva generación, como admite el propio Pujol, está obligada por convicción a reorientar el otro gran objetivo del catalanismo, que es avanzar en el autogobierno hacia la soberanía.
¿Próxima estación?
Empezamos a navegar en una segunda 150 años de historia y no se liquida en dos semanas.
Pero ha dicho que el catalanismo ya no lidera Catalunya.
Cierto. Por primera vez en la historia democrática del país, el catalanismo no lidera políticamente Catalunya. Y así nos va. Pero eso no es fruto de la voluntad de los catalanes, porque existe todavía una mayoría catalanista en el Parlament y en la sociedad, sino de que la actual dirección de Esquerra Republicana ha preferido, por intereses, legítimos, de partido cambiar de prioridad y apoyar a un presidente claramente españolista como José Montilla.
En Frankfurt, Montilla hizo un discurso inequívocamente catalanista…
Hechos y no palabras. Hoy el president Montilla ni siquiera está haciendo honor a su compromiso electoral. Nadie con una mínima sensibilidad catalanista puede negar que vamos para atrás. Montilla ha aceptado sin rechistar los decretos y las leyes del Gobierno que reducen el poder político catalán. Corresponde al president dibujar un proyecto de país a medio plazo y en eso Montilla es muy coherente: lo sitúa en una gran provincia española. Pero eso no es todo. El catalanismo siempre se ha identificado con una determinada escala de valores que hoy han desaparecido de la acción de gobierno.
¿A qué se refiere?
El tripartito de Montilla practica un modelo autoritario de relación con la sociedad que está en las antípodas del catalanismo y que se basa en la idea de que Montesquieu ha muerto. Intervencionismo, control sistemático, atentados contra la libertad de expresión… Si quieren continúo.
Parecía que, dentro de la refundación del catalanismo, buscaban a los socialistas…
Definitivamente, el PSC es la delegación regional del PSOE, y queda por tanto una parte del socialismo catalán que cree en el proyecto de país y que hoy carece de referentes. Pero no sólo nos dirigimos a los socialistas…
¿A quién más?
Nos dirigimos al espacio nacionalista que pueden compartir CiU y ERC e incluso sectores de ICV que aún mantienen una cierta prioridad por el proyecto de país… Y también a todas aquellas sensibilidades catalanistas que no se mueven en el campo de la política pero que se mueven en iniciativas ciudadanas, culturales, deportivas, espirituales, empresariales e incluso sindicales. Hay muchos interlocutores que esperan una reacción que supere el debate partidista y que priorice el proyecto de país.
Económicamente, el país no va mal.
No diré el nombre, pero un destacado político europeo, buen conocedor de la realidad catalana, nos decía hace pocos días a Artur Mas y a mí que cunde un sentimiento de que Catalunya está perdiendo el tren de la primera división en la que estábamos instalados. Y ya no somos referente para muchas regiones de Europa. La solución: mejor gestión de gobierno y liderazgo ante los nuevos retos, dibujando un nuevo imaginario colectivo.
¿Cuál es su dibujo?
En el nuevo diseño tienen que participar muchos protagonistas. Pero sólo CiU puede aportar la independencia política - la no subordinación a España- y la capacidad de negociación que nos permita pactar con cualquiera de los interlocutores de la política española.
En política española, se pacta con el PSOE o con el PP.
El PP se ha cerrado todas las puertas al pacto con CiU en este momento. Pero nunca hemos tenido ningún complejo por pactar con quien fuera. La predisposición de CiU continúa siendo la misma, pero con una diferencia… Si durante treinta años hemos tenido que contribuir a garantizar la regeneración española, ahora el campo de maniobra es mucho más claro. Estamos ante una gran oportunidad de priorizar Catalunya y al mismo tiempo aportar equilibrio y moderación ante el empate técnico que se prevé en la política española.
Una oportunidad que va a pilotar Josep Antoni Duran Lleida…
Sí. Voy a trabajar para mejorar nuestros resultados. CiU será otra vez árbitro de la política española.
Si todo sale tan bien, Duran será ministro…
¿Por qué no? Siempre que se garantice el respeto y la aplicación del Estatut y que se acepte que nuestra participación en la política española es incompatible con la pervivencia del tripartito.
La polarización entre PSOE y PP relega mediáticamente las terceras opciones y CiU tiene la disputa principal de votos con el PSC, que se beneficia del tradicional rechazo catalán al PP.
Si el estandarte es Zapatero, el PSOE tendrá una debacle electoral, porque ha traicionado las reglas del juego. Además, tenemos un gran activo: defendemos el proyecto de país, recordando que no aspiramos únicamente a ser decisivos en España, sino también a recuperar el liderazgo en Catalunya.
¿Qué le ha encargado exactamente Artur Mas en su nuevo puesto?
Mas delega en mí las funciones de coordinación del partido y de sus diferentes estructuras para poner al día CDC, mientras él impulsa un nuevo proyecto de país. Ante la desafección de la política, tenemos que recordar que los partidos no son sólo instrumentos para ganar elecciones, sino que, asimismo, son fábricas de sueños.
Y Oriol Pujol será portavoz en el Parlament.
Es una decisión que aún no se ha tomado pero que tiene muchas posibilidades.




